Historia

Las Guerras de Bakán es una novela de fantasía en la que he estado trabajando durante muchos años. La primera parte lleva por título "Sueños de Dragón". Espero que disfrutéis vosotros leyéndola tanto como yo escribiéndola.

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viernes, 29 de julio de 2016

Sujeto número 9


        Buenos días a todos y buen verano. Hoy os traigo un nuevo relatillo. Este es muy cortito y me he decantado por jugar un poco con el terror. Espero que os guste y lo disfrutéis.


        Pi...  pi...  pi...  piiiiiiiiiiiiiiiiiiii...
        —Hora de la muerte 9:37 am.
        —¡Dios, doctor! ¡Pero eso...!
        —Causa de la muerte: hemorragia por heridas de desgarro en cuello...
        Sonido de vómito. Una pausa en la voz del doctor.
        —Si algo tan simple le incomoda, Sr. Ozaki, haga el favor de abandonar la instalación.
        Ruido de pasos y de una puerta de seguridad biológica abriéndose y cerrándose.
        —Sujeto número 9: C.L. Edad 25. Los cortes del cuerpo muestran indicios de desgarro, similares a los daños esperables tras el ataque de un animal. Un perro u algo similar. Un cánido de gran tamaño, en cualquier caso. Sin embargo, en las presentes circunstancias, eso es imposible. En las cercanías de las heridas se pueden apreciar unas marcas similares a perforaciones que llegan hasta más allá de la yugular, lo que concordaría con los colmillos de dicho animal, así como una extraña coloración en la piel... ¿Puede enfocar un poco más con la cámara, Dr. Rodriguez? Eso es, gracias. Fíjese aquí, doctor. ¿Ve cómo hay una coloración extraña aquí y aquí...?
        La cámara deja de enfocar el rostro del doctor y apunta hacia el cadáver de una mujer joven, rubia, de piel pálida, justo donde los dedos enguantados del hombre están señalando. Hay una mancha negra en el cuello de la chica. La mancha se vuelve de pronto más oscura y parece crecer sobre la piel.
        —Doctor... ¿Se está ex...tendiendo?
        La mano se retira rápidamente del plano de la cámara y la voz del doctor se vuelve rápida e insegura.
        —La extraña coloración negra parece haber comenzado a extenderse por toda la piel. ¡Ya llega hasta medio torso! Avanza a pasos agigantados provocando graves daños en los tejido que se... se... funden. ¡Oh JESUS! Se están... Se están descomponiendo hasta... hasta convertirse en una masa de sangre negra y roja... Es repugnan...
        La cámara oscila con brusquedad y parece caer al suelo al tiempo que se escucha un ruido de cristales rotos. El objetivo queda enfocado hacia un zócalo blanco e impoluto. De fondo se oye a alguien vomitando.
        —¡Sellad las puertas! —la voz del doctor resuena en la estancia, urgente, llena de pavor— ¡Activad protocolo 1.0 de descontaminación! ¡Hasta que no sepamos qué ha ocurrido nadie va a abandonar la instalación! Ni se le ocurra moverse, Dr. Rodrigez. ¡Activen protocolo de descontaminación para el Sr. Ozaki!
        Ruido de alarma. Pasos. La cámara se alza de nuevo, temblorosa, para enfocar al rostro lívido del doctor. Parece como si él mismo la sostuviera.
        —¿Están viendo esta grabación ahí arriba? Pues tomen nota de esto. Algo extraño está ocurriendo con el sujeto 9, y no sólo con él. Los sujetos 1, 5 y 13 también presentan anomalías, no de este calibre, pero las presentan. El 9 ha fallecido. Esto no debiera estar ocurriendo. Ninguno debiera tener heridas de este tipo y mucho menos mostrar una reacción de descomposición como la que acabo de documentar para el sujeto 9. Harían bien en recalibrar todo su puto sistema de nuevo.
        La cámara baja de nuevo, sin dejar de grabar, y se escucha muy bajito:
        —Y ahora a la maldita sala de descontaminación de nuevo. ¡Que venga el equipo de limpieza! ¡Que traigan las malditas burbujas por si acaso! Quiero esos restos incinerados. Al menos el cadáver no nos dará problemas…
        La cámara apunta al suelo mientras el doctor anda. Se escucha el ruido de una puerta de seguridad abriéndose y luego el ruido de una puerta de seguridad que empieza a cerrarse...
        El micrófono registra un sonido similar a un golpe húmedo. La cámara sale despedida y la imagen rota sin control. Hay un atisbo fugaz de una figura enorme y de color negro. El objetivo cruje y se astilla. Sólo se ve el suelo. Se escucha un grito de terror seguido de ruidos de desgarro. La alarma suena ahogándolo todo.
        Una mancha de sangre que se extiende por las baldosas blancas comienza a ocupar todo el ángulo de grabación.

***

        —Muy bien señores. Acaban de ver la única grabación disponible del incidente con el sujeto 9. Sea lo que sea lo que está pasando, hemos perdido toda una instalación. El Dr. Rodriguez conservó la suficiente sangre fría como para sellar todo el sistema antes de encerrarse en el compartimento 2 de descontaminación. Lo que quiera que viera lo ha dejado catatónico. Se ha procedido al incinerado de toda la instalación. Y ahora, señores... ¿Hay alguien en esta sala que me pueda explicar qué está pasando? ¿Qué ha salido mal con el 9 y qué podemos esperar de los sujetos 1, 5 y 13?

1 comentario:

  1. No sé cómo lo haces, pero casi siempre consigues dejarme con mal cuerpo pero con ganas de mas xD

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